Reglas del bingo tradicional

Como ya os contamos en nuestro post sobre la historia del bingo, los elementos más representativos del bingo tal y como lo conocemos en la actualidad llevan ya unos siglos sin variar demasiado. La normalización (y normativización) de las reglas del juego contribuyen tanto a la seguridad del jugador como a la posibilidad de control por parte de la autoridad que corresponda. Y es que homologar es garantía de claridad y de saber a qué atenerse. Y para ello nada mejor que saberse de carrerilla las reglas del bingo tradicional:

Objetivo del juego

El objetivo es sencillo. A través del giro del bombo, en el que están contenidas las bolas numeradas en juego, se va obteniendo una serie de números. Los jugadores en sus cartones tienen una parte de los números del incluidos en el bombo y van tachando los que se cantan. Si tachan una línea de números, tienen premio (se canta línea) y se continúa la partida. Si tachan todos los números del cartón, se canta bingo y se termina el juego.

En España, son las Comunidades Autónomas las que deciden las normas del bingo en su territorio y estas normas han de estar a disposición de los jugadores para poder solucionar cualquier tipo de controversia.

Vamos a entrar con más detenimiento en cada una de las partes fundamentales del juego (en su dimensión más tradicional, el bingo físico), que no son otras que el bombo, las bolas y los cartones:

El bombo

bombo de bingoEs el dispositivo que, con sus giros, decide de forma totalmente aleatoria qué bolas van a salir por su abertura. Algo muy similar al bombo de la lotería que todos vemos en la tele por Navidad, pero con bolas numeradas del 1 al 90. Se trata de dos semiesferas que se cierran formando una completa que permite que los números se mezclen sin posibilidad de manipular el resultado.

Los domésticos para jugar después de una comida en familia se giran a mano con una manivela, los profesionales tienen un motor eléctrico que los hace girar. También es importante que se pueda ver el interior con las bolas dando tumbos, en este caso la transparencia es metafórica y también física. El tiempo entre cada salida de bola es breve, por lo que los jugadores deben permanecer concentrados y atentos mientras dura la partida.

Las bolas

bola bingoLas bolas han de ser revisadas antes de introducirse en el bombo y deben quedar reflejados los números que van saliendo en su orden correspondiente en un panel o pantalla a disposición de los jugadores. Las salas de bingo tienen la obligación de tener a mano siempre un juego nuevo y completo de bolas, por si pasara cualquier cosa con los que están en uso, desde que falta alguna hasta que cualquiera de ellas no tenga el tamaño o el peso adecuado. Deben llevar el número impreso visible y bien legible.

Las bolas deben ser homologadas por la autoridad competente. Generalmente se juega con 90 bolas numeradas del 1 al 90, pero también está la variedad del bingo de 75 bolas ( y tranquilos que ninguna puede rodar bajo la alfombra, se hacen recuentos obligatorios antes y después y si faltara alguna se invalidaría la partida).

Para evitar que se juegue con bolas deterioradas que puedan traer problemas se suele regular incluso el número de partidas que podrán jugarse con cada juego de bolas. Después deberán ser sustituidas por un juego distinto de bolas.

Los cartones

bingo cartonesla parte más importante, la que va a manejar el jugador, consiste en una cuadrícula que suele tener nueve columnas y tres filas. Como os habíamos dicho, a legislación española ha dejado estas competencias en manos de las Comunidades Autónomas. Mientras éstas redactan sus normativas propias existe una orden ministerial de 9 de enero de 1979, por la que se aprueba el Reglamento del Juego del Bingo, que nos puede dar una pista de cómo se prevé que sea el cartón.

Lo primero es que deben ser expedidos por la autoridad competente (en la actualidad ya se pueden imprimir en el propio bingo, pero siempre siguiendo los requisitos de la legislación aplicable). Han de ser vendidos además dentro de la propia sala y para una partida específica (para la siguiente se han de retirar necesariamente). El jugador ha de tachar las casillas de los números cantados con algún método que no se pueda borrar. ¡El lápiz no vale! Hay 15 números por cartón.

Tipos de bingo disponibles

El bingo más frecuente es el de 90 bolas. Tiene una variedad que depende de las salas en las que se juegue, que es el bingo simultáneo. En esta modalidad no hay un bombo por sala sino que varias salas entre sí conectadas por un sistema llamado Red de distribución. Las normas para los jugadores son las mismas y la diferencia es la cantidad de personas que juegan una partida a la vez, ya que puede crecer mucho el número de participantes.

Por supuesto no podíamos dejar de mencionar nuestra pasión y razón de ser ¡El bingo online! Un bingo cuyo objetivo es el mismo que te hemos contado para el bingo tradicional pero que puede introducir un montón de variantes que lo hacen más atractivo:

1- Puedes jugar desde casa, desde la playa o desde donde estés con tu smartphone, tableta u ordenador.

2- Puedes jugar despistándote un poco: los cartones ¡se tachan solitos! eso permite que puedas charlar con tus compañeros de partidas y atendiendo al moderador del chat, que también te puede facilitar el ganar algún premio extra mientras haces amigos y te diviertes.

3- Puedes elegir modalidades de 90 o de 75 bolas. El bingo de 75 sigue las mismas reglas que el de 90 y proviene de Estados Unidos. Se juega con cartones de cinco columnas por cinco líneas que permiten la aparición de figuras distintas (no sólo la línea o el bingo del de 90) y que por tanto aumentan la posibilidad de conseguir premio. También está el bingo flash, de 15 números, 9 extracciones máximas de bolas y 3 números por cartón.