Punto y Banca

Aprender a jugar al Punto y Banca es muy sencillo con estas reglas básicas para principiantes. El juego de casino Punto y Banca es la versión más extendida del Baccarat, por lo que comúnmente se le llama con ese nombre. Se trata de un juego de azar puro en el que no influye la pericia de los participantes. Aunque existen infinidad de variaciones, las tres las modalidades de Baccarat que son más comunes y fáciles de encontrar a día de hoy son “Punto y Banca”, “Baccarat Chemin de fer” (Chemmy) y “Baccarat Banque” (Deux Tableaux). Primero nos centraremos en el Punto y Banca (Punto Banco), cuyas reglas serán tomadas como guía para, luego, explicar las otras versiones del juego.

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Objetivo en el Punto y Banca

Los participantes de una sesión de Punto y Banca apuestan sobre la jugada que enfrenta a la Banca por una parte y el Punto (o Jugador) por otra. Podemos considerar que estos son jugadores ficticios que se enfrentan y lo que hacen los participantes es apostar en ese duelo por la opción que deseen. ¿Qué opciones tiene para apostar? El participante puede apostar a que gana la mano del Jugador, que gana la mano de la Banca o a que empatan ambas. Así de simple.

Las apuestas al Punto se pagan 1-1, si son a la Banca se pagan a 1-1 menos una comisión estipulada por cada casino (suele ser un 5%). Si se apuesta por el Empate, se paga 8-1 y los apostantes en las otras dos opciones recuperan sus apuestas. Sabiendo esto, cualquiera puede sentarse en una mesa de Punto y Banca y jugar sin tener que preocuparse de nada más. Aún así conviene saber las reglas para saber qué ocurre en la mesa y en qué se basa todo el juego.

¿Cómo se enfrentan el punto o jugador y la Banca? Cada una de las partes tiene unas cartas cuyos valores hay que sumar, se trata de ver cuál es la mejor jugada comparando las dos manos. Baccarat es el nombre que recibe la peor jugada, aquella que suma 0 puntos, mientras que la mejor es aquella que suma 9 puntos.

El valor de la mano es igual al dígito correspondiente a las unidades de la suma resultante, si suman 7 el valor de la mano es 7, pero si las dos cartas suman 13, el valor de la mano es 3, ahora puede parecer confuso pero no lo es, además, es el crupier quien gestiona la jugada sin que el jugador tenga que preocuparse nada más de ver si gana por quien apostó. La forma en que se juega es totalmente automática una vez se hayan hecho las apuestas, de manera que los jugadores no toman decisiones adicionales.

Valor de las cartas

Con la tabla que se muestra a continuación se pueden ver los valores de todas las cartas de la baraja:

valor-de-las-cartas-en-el-punto-y-banca-baccarat

Ejemplos de manos iniciales y sus valores:

En la jugada integrada por 4 y 3, suma 7 (4+3) y vale 7 puntos.

Una jugada compuesta por K y 6, suma 6 (0+6) y vale 6 puntos. Las figuras y los 10 valen 0 puntos.

Si está formada por 7 y 8, suma 15 (7+8) y vale 5 puntos. Se eliminan las decenas.

Si la jugada la integran A y 9, suma 10 (1+9) y vale 0 puntos. Se eliminan las decenas.

Mecánica del juego

Cartas o naipes empleados

En este juego de naipes se utilizan de 4 a 8 barajas francesas con 52 cartas cada una.

Mesa de juego y disposición de los jugadores y del crupier

La mesa donde se juega Punto y Banca puede tener diversas formas dependiendo del número de participantes que puedan formar parte del juego. Generalmente, tendrá forma semicircular, siendo su parte curva la ocupada por los participantes. Esta zona de la mesa se dividida en diferentes secciones, frente a las cuales se sentarán un participante por cada una de ellas . En función de los casinos, existen mesas donde se permite jugar a otros participantes aunque no ocupen un asiento en la mesa.

El crupier se sitúa frente a los participantes y es quien se encarga de gestionar la jugada una vez se hayan hecho las apuestas. Esto incluye barajar y colocar las cartas en el sabot, sacar los naipes de este, y mediante una pala, mover las cartas y las fichas, también anunciar cada fase del juego y la resolución de este.

baccarat-mesa

Existen mesas de Punto y Banca que permiten tomar asiento a una cantidad de participantes que puede ir de 3 a 16 pero se puede jugar incluso habiendo un solo participante, como ocurre en las salas online. Cuando se juega en un casino físico y la mesa tiene más de ocho puestos, el crupier va acompañado de otros dos empleados que se encargan del pago/cobro de las apuestas y cambio de fichas.

Como ya dijimos anteriormente, en la mesa existe un espacio reservado para cada participante, en él se encuentran las secciones para apostar. Son tres y están rotuladas con los nombres de las tres apuestas que se pueden hacer: Jugador – Punto, Banca y Empate (en inglés Player – Punto, Bank y Tie), además, se suele incluir la tarifa de pago en cada una de ellas.

Turno de las apuestas

El crupier anuncia el comienzo de una nueva mano dando paso a que los jugadores realicen sus apuestas.

Cada participante tendrá que apostar por la opción que crea será la ganadora, o en varias: el Punto, la Banca o el Empate, colocando su apuesta sobre la sección del tapete elegida. Esta cantidad de fichas tendrá que respetar los límites mínimo y máximo establecidos por el casino.

Resolución de la jugada

Cuando terminan de hacer las apuestas todos los participantes, el crupier cierra el turno de apuestas con un “no va más” y procede a sacar las cartas de la jugada, que es como llamaremos al enfrentamiento entre Punto o Jugador y Banca.

Como ya dijimos anteriormente, la jugada se disputa de forma automática siguiendo unas normas establecidas que no dejarán lugar a dudas sobre el resultado final.

El crupier comienza repartiendo dos cartas destapadas al Punto y a la Banca, de una en una, comenzando por el primero. Si alguna de las dos manos suma 8 ó 9 puntos, acaba la jugada, ganando la mano superior o empatando en caso de tener la misma puntuación. Cuando una mano suma 8 ó 9 puntos de inicio, se denomina “natural”.

Si ninguna de las manos tiene un natural, el crupier procede a jugar las manos de Punto y Banca, siendo el primero en “actuar” el Punto, que tendrá que seguir las siguientes normas:

Si la suma de puntos está comprendida entre 0 y 5 puntos tendrá que pedir una tercera carta y plantarse. La tercera carta se suma para obtener el valor final de la mano.

Si la suma es 6 ó 7 se plantará.

Seguidamente, el crupier pasa el turno a la Banca. Esta mano se juega en función de lo que haya hecho el Punto previamente.

Si el Punto no pide la tercera carta, la Banca sigue las mismas reglas que el anterior, pide carta si suma de 0 a 5 puntos y se planta si tiene 6 o más.

Si el Punto hubiera jugado una tercera carta, la Banca actuará en función del valor de esa carta y de su mano de la siguiente manera:

  • Si la Banca suma 0, 1 ó 2 puntos pide su tercera carta.
  • Si la Banca suma 3 puntos y la tercera carta del Punto es 0-7, pide su tercera carta. Si es cualquier otra carta se planta.
  • Si la Banca suma 4 puntos y la tercera carta del Punto es 2-7, pide su tercera carta. Si es cualquier otra carta se planta.
  • Si la Banca suma 5 puntos y la tercera carta del Punto es 4-7, pide su tercera carta. Si es cualquier otra carta se planta.
  • Si la Banca suma 6 puntos y la tercera carta del Punto es 6 ó 7, pide su tercera carta. Si es cualquier otra carta se planta.
  • Si la Banca suma 7 puntos se planta.

Finalmente, se comparan las manos de ambas partes y gana aquella cuya suma sea mayor siguiendo la misma norma de eliminar las decenas de la cifra resultante.

Veamos unos ejemplos de manos finales:

Jugada 1

Si Punto tiene A-4, suma 5 por lo que tiene que pedir la tercera carta. Recibe un 3, por lo que la suma final es 8, que son 8 puntos.

La Banca tiene 2-2, suma 4 y la tercera carta del Punto fue un 3, lo que le obliga a pedir la tercera carta según las normas. Recibe un 4, suma 8 en total.

Hay un empate

Jugada 2

Si Punto tiene K-2, suma 2 puntos por lo que tiene que pedir la tercera carta. Recibe un 9, por lo que la suma final es 11, y su valor 1 punto.

La Banca tiene 2-8, suma 10, son 0 puntos, lo que le obliga a pedir la tercera carta. Recibe un 4, suma 4 en total.

Gana la Banca.

Jugada 3

Si Punto tiene 7-9, suma 16, son 6 puntos que le obligan a plantarse.

La Banca tiene 5-8, suma 13, son 3 puntos, lo que le obliga a pedir la tercera carta. Recibe un 4, suma 7 en total.

Gana la Banca.

Jugada 4

Si Punto tiene 8-Q, suma 8 puntos, un natural, por lo que ninguno de los dos pide tercera carta.

La Banca tiene 4-7, suma 11, es 1 punto.

Gana el Punto.

Pago de las apuestas

Terminada la jugada, el crupier anuncia el resultado de la misma y procede a pagar las apuestas que correspondan para luego comenzar una nueva partida.

Si gana la Banca, los participantes que apostaron por ella cobrarán a razón 1-1 restando la comisión de la sala, los demás pierden sus apuestas.

Si gana el Punto, los participantes que apostaron por su mano cobrarán con una relación 1-1, los demás pierden sus apuestas. Su hubiera un empate, los apostantes de Punto y Banca recuperan sus apuestas y aquellos

Si empatan las manos de Punto y Banca, los apostantes de dicha opción cobrarán 8 veces la cantidad apostada mientras que los demás apostantes recuperarán su inversión.

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Y un poco de historia para terminar…

El Baccarat suma más de seis siglos de vida, tantos como otros juegos de primer orden que aún siguen vigentes. A diferencia del Blackjack, el origen del Baccarat no es tan claro, no existen suficientes pruebas como para poder afirmar con seguridad dónde surgió. Tales dudas permiten que, aún hoy, su nacimiento se lo adjudiquen Francia e Italia, ya que fue en estos países europeos donde se encontraron las primeras referencias al juego de naipes. El país galo sí puede presumir de haber sido el mayor propulsor del juego en sus inicios dada la gran acogida que tuvo por parte de sus gentes, haciendo que se establecieran unas reglas concretas y las primeras variaciones del mismo.

En el siglo XVII se convirtió en uno de los pasatiempos favoritos de reyes, nobles y otros personajes pudientes de la época, lo que ayudó a perpetuar su fama y popularidad. Fue a partir del siglo XIX cuando el juego llenó los casinos de medio mundo pero no cualquiera podía disfrutar de las emociones de este popular juego, hasta mediados del siglo XX el Baccarat estuvo mayormente, destinado a los jugadores de carteras más voluminosas, haciendo que su fama se reforzara con una imagen de elitismo. Poco a poco y buscando la forma de ampliar el negocio, los casinos abrieron sus salas de Baccarat a un espectro de participantes más amplio bajando los límites de las apuestas.

La facilidad para expandirse por el mundo junto a los colonizadores del Viejo Continente se debió a la rapidez del juego, su factor azaroso y la sencillez del mismo, al igual que el Blackjack, sus reglas pueden ser aprendidas en pocos minutos. En la actualidad, el Baccarat sigue teniendo un gran y variado público, que además incluye a esos jugadores de los niveles más altos, aquellos que acostumbran a protagonizar partidas en las que se ponen sobre el tapete cifras, a veces, increíbles.