Etiqueta y buen uso del chat de bingo online

Bingueros, que desde que “el internet” llegó a nuestras vidas las relaciones sociales han cambiado, ¡es un hecho innegable! El que no tenga una amistad surgida de la red que levante la mano. El bingo tradicional ha sido un juego (o casi un acontecimiento social semanal) que de siempre ha facilitado la creación de lazos sociales. Generalmente lo hemos relacionado con los más mayores pasando tardes divertidas, (de hecho la autoridades españoles han tenido que entrar en razón y autorizar las partidas bingueras en las residencias para mayores) aunque nos consta que los tradicionales menús económicos de los bingos de toda la vida han dado de cenar el fin de semana a muchos estudiantes con más ganas de divertirse que dinero en los bolsillos.

La traslación de ese ambiente a la “sala virtual” ha sido automática. Y segura: no olvidemos que para jugar al bingo online previamente una persona ha tenido que identificarse con sus datos reales, y que cada sala cuenta con un moderador no sólo desempeña un papel de animador o de director de juegos, sino también de vigilante de la corrección y el buen ambiente. Las normas de uso del chat son bastante similares en las salas que recomendamos, se reservan la facultad de imposibilitar el acceso a aquellos que estropeen el buen ambiente. Comentarios hirientes, repeticiones machaconas (el trolleo de toda la vida), mayúsculas gritonas y el lenguaje inapropiado están vetados. Pero no sólo eso: Se vigila que nadie haga apología de actividades ilegales, vejatorias o políticamente incorrectas. Enviar links picantones tampoco es buena idea: esos links pueden facilitar las “infecciones por virus”.

Tampoco se valen las peleas, facilitar datos personales ni insultar: el chat está por y para pasarlo bien, y basta con visitarlo una vez para darse cuenta. La gente se conoce y se hacen bromas de las que harían los viejos conocidos. Se felicitan por las líneas y los bingos y se comparten los estados de ánimo. No es extraño que alguien comente que tiene un mal día, ya que inmediatamente esa comunidad virtual que está ahí para pasar un buen rato (lo mismo que con los bingos de antaño) saca la buena personita que lleva dentro y le dedican un emoticono bonito o unas palabras de ánimo <3.